La Historia

La Historia

Es una época de conflictos y disturbios. Ejércitos de aparecidos y espíritus oscuros se manifiestan en todos los rincones de Tamriel. Los inviernos son más fríos y los cultivos se pierden. Los místicos están plagados de pesadillas y presagios de fatalidad.

Hace cuatro años, en 578 , una explosión arcana de energía en la Ciudad Imperial partió réplicas místicas que barrieron Nirn. Los magos murieron o se volvieron locos. Abominaciones sobrenaturales del plano de Oblivion, los Daedra, aparecieron en mayor número que antes. La constelación de la Serpiente se hizo tan grande que dominó el cielo nocturno.

 

Así comenzó el gran plan de Molag Bal, Príncipe Daédrico de la dominación y esclavitud. Sus anclas oscuras, vórtices de magia maligna, debilitaron la barrera entre los mundos, amenazando con fusionar Nirn y Oblivion en un terrible lugar.

 

En medio de este caos, tres alianzas compiten por el control de la Ciudad Imperial y de la Torre Blanca:

Alianza de Daggerfall:

 

La Alianza de Daggerfall es conocida por la gran rivalidad entre sus miembros y sus antiguas enemistades. Debido a los acontecimientos en Cyrodiil, las rutas comerciales, la principal fuente de ingresos de la región fueron interrumpidas. Esto provocó pobreza y el sufrimiento, y en última instancia el pueblo se unió bajo una sola bandera. La Aliaza de Daggerfall controla las provincias de Orsinium, Roca Alta y Páramo del Martillo. Su capital es la ciudad de Wayrest, en Roca Alta. Esta facción es liderada por el alto rey Emeric.

 

La principal razón por la que La Alianza de Daggerfall fue establecida fue para regresar el mercado próspero a la zona. El rey mercader Emeric tomó las medidas necesarias y unió a sus anteriores enemigos para conformar La Alianza de Daggerfall. Se ganó la confianza de los reyes de Roca Alta y se ganó la alianza de los Guardias Rojos por una unión diplomática y, por último, hizo un tratado de paz con los orcos. Por tanto, esta alianza está formada por bretones, guardas rojos y orcos.

 

Pacto de Ebonheart:

 

Es una de las más frágiles alianzas en la historia de Tamriel. Pues las razas que la conforman se tienen muy poco respeto debido a sus antiguas rivalidades. El Pacto de Ebonheart gobierna las provincias de Skyrim, Morrowind y Ciénaga negra. Su capital era la ciudad de Mourhold, localizada en Morrowind, el hogar de los Dunmer, la facción es liderada por un Nórdico llamado Joruun el rey Escaldo.

 

 

Tras el saqueo de Ventalia y la muerte de la familia real de Skyrim, los Akavir comenzaron a marchar en dirección sur hacia Riften. En la desesperación y el dolor, el último miembro de la familia real, Jorunn, se acercó a las barbas grises para orientación. Las barbas grises respondieron a su petición y convocaron a Wulfharth el rey de Sovngarde para ayudarles. Inspirado por la presencia Wulfharth, El ejército de guerreros Nórdicos de Joruun estaba listo para enfrentar a los Akavir. Reconociendo a los Nórdicos como la mayor amenaza para su expedición en Tamriel. Los Akavir decidieron evitar otra confrontación y marcharon rumbo a Morrowind, algo que los Nórdicos no previeron hasta que los Akavir ya habían dejado Skyrim atrás.

 

Este pacto está constituido por nórdicos, elfos oscuros y argonianos.

 

 

Dominio de Aldmer:

 

Una facción creada para combatir la influencia de los hombres. Las razas aliadas con El Dominio de Aldmer son las más inteligentes, pacientes y racionales en Tamriel. Los miembros de El Dominio de Almer creen que los poco longevos y jóvenes hombres no son aptos para gobernar. El Dominio de Aldmer gobierna las provincias de Isla Estivalia, Bosque Valen y Elsweyr.

 

El Dominio de Aldmer fue fundado por los Altos Elfos en la Segunda Era. Ellos estaban asustados por los desastres que los hombres pudieran traer a Nirn. Tras las noticias de que la Ciudad Imperial fue tomada por predicadores de Molag Bal. Los Altmer, los Bosmer y los Khajiitas, así como lo habían hecho muchas veces antes, unieron fuerzas para prevenir un desastre.

 

Estos tres ejércitos tomarán las armas contra el imperio, uno contra el otro, para arrebatar el control de la Ciudad Imperial y de la Torre Blanca de las fuerzas oscuras de la propia Oblivion.